AIFV2021 | Duraznos y nectarines: Frutos de la longevidad que además saben bien

Lunes 4 Octubre - 2021 | Categoría Artículos, Noticias

Por Igor Pacheco, PhD, Profesor Asistente, Unidad de Nutrición Básica INTA – Universidad de Chile.

Los duraznos y los nectarines corresponden a importantes productos frutícolas, debido a su alto consumo a nivel mundial, siendo Chile uno de los principales exportadores de estas frutas. Iniciativas como el Programa de Mejoramiento Genético (PMG) en Duraznos y Nectarines de la Universidad de Chile (Innova Corfo 09PMG-7240), apuntan a crear nuevas variedades adaptadas al ambiente de cultivo en Chile y que presenten una excelente calidad sensorial y de postcosecha. Debido a la importancia de la capacidad promotora de la salud de los alimentos como criterio de calidad, es que, hacia la segunda mitad del período de actividad de dicho programa, se incluyó el estudio de la capacidad funcional en las variedades y selecciones generadas, labor liderada por nuestro instituto, específicamente en el Laboratorio Interdisciplinario de Nutrición Funcional (LINF). En esta colaboración, así como en una gran cantidad de publicaciones científicas, hemos podido estudiar el potencial de alimento funcional de estos frutos.

La especie de duraznos y nectarines, Prunus persica [L.] Batsch, tiene su origen en China. Además de los registros arqueológicos que evidencian este origen, en la antigua mitología y folclor chino se nombra al durazno en distintas instancias, relacionándolo siempre con la capacidad de conferir longevidad o inmortalidad a quienes los consumían. Según la doctrina taoísta, los dioses permitían comer los frutos del duraznero de la inmortalidad como recompensa a los humanos por sus virtudes. Existen, además, pinturas tradicionales, originarias de la dinastía Han y típicamente difundidas hasta el día de hoy en las fiestas del año nuevo chino, en las cuales representaciones de los frutos del duraznero se asocian con buenos deseos de larga vida1. Si bien es difícil probar científicamente que un alimento porte longevidad, es cierto que duraznos y nectarines tienen un alto contenido de fibra y oligosacáridos de actividad prebiótica, además de fitocompuestos como carotenoides, ácidos fenólicos y flavonoides, con actividad antioxidante. En nuestro instituto, llevamos a cabo la exploración del contenido de compuestos fenólicos en variedades clásicas y en las generadas en el marco del PMG, la cual tiene como objetivo dilucidar, a mediano plazo, aquellos genes que son más importantes en la generación de altos contenidos de ácidos fenólicos, procianidinas, flavonoles, antocianinas y otros compuestos fenólicos con potenciales efectos funcionales2.

             Sin embargo, también debemos considerar que un alto contenido de compuestos nutracéuticos en la fruta no garantiza, necesariamente, un efecto promotor de la salud en quienes la consumen. Recordemos que antes de que los nutrientes o fitocompuestos lleguen a los tejidos donde ejercerán sus efectos, al estar contenidos en una matriz alimentaria compleja, luego de ser ingeridos deben enfrentar drásticos cambios de ambiente, dados por las distintas características físicas y bioquímicas de los compartimientos del tracto gastro-intestinal, las cuales pueden degradar gran parte de la cantidad inicial de fitocompuestos. De forma adicional a esta eventual degradación, la fracción de compuestos que queda disponible para su absorción en el intestino delgado luego de ser digerida (llamada también fracción bioaccessible)3, está sujeta a modificaciones químicas por parte de las mismas células intestinales y las células del hígado, quedando biodisponibles en el torrente sanguíneo, muy frecuentemente, en una forma distinta a la ingerida inicialmente. Por último, estas sustancias son excretadas en las primeras 2 a 3 horas posteriores a la ingesta, teniendo muy poco tiempo para llegar a las células donde cumplirán su función. De este modo, si bien una gran cantidad de fitocompuestos es indicativo de una potencial actividad beneficiosa para la salud, es necesario también estudiar los efectos de la digestión y absorción en la actividad intracelular de estos compuestos. Actualmente, estos aspectos están siendo activamente investigados, disponiéndose de resultados preliminares que indican que la bioaccesibilidad de un compuesto determinado no es necesariamente proporcional a la cantidad inicial de este compuesto en la fruta, sino que depende de factores que están dados por la variedad de la fruta. Esto último quiere decir que la bioaccesibilidad de un nutriente o fitocompuesto tiene un fuerte componente genético, y por lo tanto existen posibilidades de mejorarla.

             En conclusión, el estudio de las capacidades promotoras de la salud en las distintas variedades disponibles de duraznos y nectarines ha abierto la puerta para generar conocimiento útil en el diseño de nuevas variedades con características nutricionales mejoradas. Esperamos que en los próximos años podamos poner en práctica tales conocimientos para contribuir a una mejor salud de la población, a través de nuevas variedades de durazno y nectarín.

Referencias

1.          Faust, M.; Timon, B., Origin and Dissemination of Peach. In Horticultural Reviews, Jannick, J., Ed. Wiley & Sons, Inc.: New York, USA, 1995; Vol. 17, pp 331-379.

2.          Noratto, G.;  Porter, W.;  Byrne, D.; Cisneros-Zevallos, L., Polyphenolics from peach (Prunus persica var. Rich Lady) inhibit tumor growth and metastasis of MDA-MB-435 breast cancer cells in vivo. Journal of Nutritional Biochemistry 2014, 25 (7), 796-800.

3.          Mandalari, G.;  Vardakou, M.;  Faulks, R.;  Bisignano, C.;  Martorana, M.;  Smeriglio, A.; Trombetta, D., Food Matrix Effects of Polyphenol Bioaccessibility from Almond Skin during Simulated Human Digestion. Nutrients 2016, 8 (9).

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