Florecimiento algal afecta producción de salmones chilenos

  • Eventos constituyen un desafío importante que debe convocar a actores privados y públicos.
  • Una de las alternativas es el establecimiento de un programa de investigación transdiciplinaria.
 
Cerca de 22 millones de peces muertos, una pérdida potencial de 90 mil toneladas de producción y 29 empresas perjudicadas. Son las cifras que revelan el problema que enfrenta hoy la salmonicultura chilena por Florecimiento de Algas o “Bloom de Algas”. Un fenómeno  natural que se ha presentado fundamentalmente en el Seno de Reloncaví, en la Región de Los Lagos, que de acuerdo a los reportes podría dañar alrededor del 10 por ciento de la producción nacional de Salmón del Atlántico y Salmón Coho.
 
Durante el 2015 y lo que va del 2016, la presentación intensa del fenómeno del “El Niño” ha  conllevado a un aumento en la temperatura del agua, lo que sumado a una menor lluvia y a las  buenas condiciones de luminosidad, han generado las condiciones propicias para este bloom de ciertas especias que son deletéreas para los peces. Si bien este florecimiento ha resultado en mortalidad para los salmónidos, esta alga no tiene ni genera efectos tóxicos en los consumidores.
 
La  mortalidad y las consecuentes pérdidas van evolucionando cada día, pero se espera que la situación no cambie en poco tiempo, porque no se prevén cambios fundamentales en las condiciones climáticas en el corto plazo en la Región de Los Lagos. Las condiciones ambientales podrían mejorar con la llegada del otoño y las lluvias que esta estación pueda traer, lo que podría significar el cese de la mortalidad y un repunte de la industria. 
 
No obstante, este florecimiento ya ha comprometido la producción de salmónidos para el 2016–2017, aunque el impacto a mediano y largo plazo es difícil de anticipar.
 
El sector privado ha indicado que este tipo de florecimientos que afectan al salmón no son nuevos en Chile. Los productores están tomando medidas de contingencia para contrarrestar sus efectos, monitoreando las aguas y el perfil de fitoplancton en ellas. Esto permite tomar mejores decisiones, en un intento de minimizar las pérdidas debido a la mortalidad. Algunas de las medidas más comunes son la cosecha anticipada y el retraso de la siembra en mar.
 
Estos eventos constituyen un desafío importante que debe convocar a actores privados y públicos. Se requiere entonces, esfuerzos conjuntos para generar herramientas eficaces para contingencias futuras. Una de las alternativas para reducir el impacto de los florecimientos sobre sistemas productivos y económicos como la salmonicultura, es el establecimiento de un programa de investigación transdiciplinaria que integre desde la biología e identificación de las algas dañinas hasta elementos de oceanografía, pasando por tecnologías de monitoreo remoto. De este modo se podrá avanzar en el futuro hacia una mayor y mejor comprensión de estos fenómenos y, consecuentemente, a la posibilidad de prever o pronosticar con base científica el riesgo o probabilidad de ocurrencia de ellos.
 
Jaime Romero Ormazábal
Profesor  Asociado
Director Unidad de Alimentos
INTA – U. de Chile
9 de marzo de 2016
 
Tipo: 
Opinión
Tags: 
Industria de Alimentos
Innovación
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