La reducción del consumo de carnes procesadas puede disminuir el riesgo de cáncer colorrectal y enfermedades crónicas

Jueves 12 Noviembre - 2015 | Categoría Artículos

El pasado mes de octubre la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC por su sigla en inglés), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), emitió un comunicado respecto a la carcinogenicidad del consumo de carne roja y de carne procesada. Para ello, un Grupo de Expertos de la IARC realizó una revisión exhaustiva de más de 800 estudios sobre la relación entre cánceres de distinta localización y el consumo de carne roja y de carne procesada en muchos países y poblaciones con dietas diversas.

Este Grupo de Expertos clasificó el consumo de carne procesada (carne que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación; esto incluye carne de cerdo o carne de vacuno, otras carnes rojas, aves, menudencias o subproductos cárnicos tales como la sangre) como carcinógena para los humanos (Grupo 11), basada en evidencia suficiente en humanos de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal. Los expertos concluyeron que 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

Asimismo, clasificó la carne roja (carne de vacuno, cerdo, cordero, caballo o cabra) como probablemente carcinógeno para los humanos (Grupo 2A2);  basado en evidencia limitada del consumo de carne roja  en los humanos y fuerte evidencia mecanicista apoyando un efecto carcinógeno.

Respecto a los mecanismos que explican esta asociación, se ha postulado que podrían intervenir algunos componentes que existen en la carne, como el hierro hem o sustancias químicas que se forman durante el procesamiento de carne o su cocción. Por ejemplo, durante el procesamiento de carne o durante su cocción se producen algunos químicos como los compuestos N-nitroso e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Algunos de estos productos químicos son carcinógenos conocidos o sospechosos, pero aún no se comprende completamente cómo se incrementa el riesgo de cáncer por la carne roja o la carne procesada.

En relación a la magnitud del daño, se estima que al año el consumo de carnes procesadas supondría unas 34.000 muertes en el mundo comparado a cerca de un millón de muertes por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al consumo de tabaco o 600.000 por consumo de alcohol. Por lo tanto y aunque el riesgo de cáncer es pequeño, va aumentando al aumentar la cantidad de carne consumida. Estos hallazgos confirman las recomendaciones de salud pública que actualmente ya realizan los gobiernos y las agencias internacionales de limitar el consumo de carne roja y procesada para reducir el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades del corazón o diabetes.

Por otra parte, no se puede dejar de mencionar que en el  año 2007 la WCRF/AICR declaró también como factores de riesgo convincentes de cáncer de colon la edad, la obesidad, el consumo de alcohol, el tabaquismo y el sedentarismo, en directa relación con su aumento o consumo. Además, existen evidencias suficientes que demuestran que la ingesta de 2 copas de vino por día, aumenta al doble el riesgo de cáncer colorrectal comparado con sujetos que ingieren media copa de vino al día. El alcohol (incluye destilados, vinos, cervezas, etc.) es carcinogénico debido a que produce alteración de las células normales del colon mediante estrés oxidativo, alteración de la metilación de DNA y  activación de carcinógenos mediante la inducción del citocromo P450.

También debemos  destacar la importancia de la obesidad como factor de riesgo de cáncer de colon y de mama, entre otros, especialmente dadas las alta tasas de obesidad en nuestro país (según la Encuesta Nacional de Salud 2009/2010,  19.2% de los hombres y 30,7% de las mujeres mayores de 15 años padecen de obesidad). La obesidad lleva a un estado de inflamación crónica e hiperinsulinismo,  que  disminuyen la inmunidad, aumentan la proliferación y migración de células cancerosas, disminuyen la apoptosis y aumentan la angiogénesis, procesos esenciales para la carcinogénesis.

En consecuencia, para disminuir el riesgo de cáncer de colon y cáncer en general debemos tener hábitos saludables y evitar los excesos de carnes procesadas, carnes rojas, alcohol y prevenir la obesidad.

Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos Doctor Fernando Monckeberg Barros, INTA
Universidad de Chile
noviembre de 2015

 

1. GRUPO 1:   Agentes cancerígenos con evidencia suficiente en seres humanos
2. GRUPO 2A: Agentes cancerígenos con evidencia limitada en seres humanos

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