Cifras de Obesidad Infantil de JUNAEB

La obesidad infantil es el principal problema de salud pública del país, por sus implicancias presentes, pero especialmente por las consecuencias futuras en las principales enfermedades que nos afectan, como son la diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares, osteoarticulares  y degenerativas, con un alto costo para el país. Además, se ha comprobado que la obesidad infantil impacta en el rendimiento escolar y la salud mental de los estudiantes.

Las últimas cifras entregadas por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB) no llaman la atención, porque desde el año 1987 aumentan año tras año, hasta llegar al 25% de sobrepeso y 25% de obesidad. Además, los últimos SIMCE de Educación Física muestran valores similares. Investigaciones realizadas por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) en colegios municipales de las comunas de Peñalolén y La Reina durante 2016 y 2017, muestran valores superiores al 30% de obesidad  y 30% de sobrepeso en los escolares.

Lo que llama la atención es que no exista una política pública para enfrentar el problema en su globalidad. Encuestas realizadas por el INTA en la Región Metropolitana muestran que un 22% de los niños toma doble desayuno -en su casa y en el colegio- y un 35% almuerza en el colegio y luego vuelve a hacerlo en su casa. Si agregamos la colación, más lo que compran en el kiosko y lo que consumen en la “once” -pan con agregados muy poco saludables-, junto al sedentarismo crónico, podemos comprender las altas cifras de sobrepeso y obesidad infantil.

Para enfrentar lo anterior se requiere del trabajo conjunto de los profesores y padres de familia, con un marco normativo que los apoye. A pesar de la presencia diaria de alimentos en las escuelas, no existen regulaciones que rijan su consumo al interior de las mismas.

La Ley 20.606 prohibe vender y publicitar alimentos no saludables en las escuelas, pero no impide el consumo que puede venir de la casa o de la venta callejera. Esto debe ser regulado por el Ministerio de Educación (MINEDUC), que hasta el presente no ha considerado el tema alimentación como algo prioritario que se deba enseñar ni normar.

El Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile ha estado insistiendo desde hace muchos años en que exista una política de Estado para prevenir la obesidad, al igual que la política desarrollada para derrotar la desnutrición entre las décadas del 60 y 80. Esto no ha sucedido, a pesar de intentos realizados desde el 2000 en adelante, como han sido los programas VIDA CHILE (2000-2005), Estrategia Global contra la Obesidad o EGO-Chile (2006-2010), Elige Vivir Sano (2011-2014) y actualmente la Ley 20.606 o Ley del Etiquetado, que es un avance pero que requiere de una política más global de respaldo que involucre a sectores como Educación, Desarrollo Social, Agricultura, Trabajo, Economía. El INTA está comprometido en impulsar esta política de Estado con todos los sectores y muy especialmente con Educación, para ir formando desde muy temprano los hábitos de alimentación saludable en nuestros niños y adolescentes.

Este mes se inicia el Plan contra la Obesidad Estudiantil de la JUNAEB, lo cual constituye una oportunidad única para que MINEDUC, JUNAEB, los establecimientos educacionales y los padres de familia trabajen en conjunto para que nuestros niños sean menos obesos y más sanos, evitando así la inmensa carga de enfermedad que el país tendrá en el futuro.

Dr. Fernando Vio del Rio

Profesor Titular

Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA)

Universidad de Chile

 

Tipo: 
Opinión
Tags: 
Nutrición
Obesidad
Salud Pública
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