El INTA y las políticas públicas

La misión del INTA es“contribuir a una óptima alimentación y nutrición de la población chilena y latinoamericana, a través de la generación, desarrollo, aplicación, integración y comunicación del saber en nutrición y alimentos, para contribuir a una alimentación saludable y nutrición balanceada que promuevan la salud a lo largo del ciclo vital”. 
Para ello, además de la investigación de laboratorio y de campo, el INTA debe participar activamente en la generación de políticas públicas. Desde la investigación,  haciendo aportes en temas de importancia nacional, como la prevención de la obesidad desde las edades más tempranas, mediante estudios con un enfoque epidemiológico de las enfermedades crónicas y el envejecimiento,proponiendo criterios y haciendo recomendaciones de límites máximos de nutrientes críticos para la implementación de la Ley de Composición de Alimentos y su Publicidad, a través de un convenio con el Ministerio de Salud, como lo señaló la Directora del INTA, Dra. Magdalena Araya en la opinión anterior.

Desde hace más de 10 años  el INTA ha estado participando activamente en políticas públicas relacionadas con los programas de alimentación, nutrición y actividad física en escuelas, aportando evidencia científica y resultados concretos mediante  intervenciones específicas. Esto se inició el año 2000 con el proyecto FAO/INTA “Educación en nutrición en las escuelas primarias”, cuyo objetivo era elaborar materiales educativos en alimentación y nutrición para ser entregados al Ministerio de Educación e incorporados al currículum de la educación básica, mediante un acuerdo internacional específico para ello entre FAO y el Gobierno de Chile. Sin embargo, a pesar de numerosas reuniones y gestiones ante el Ministerio de Educación, esto no ocurrió porque dicho Ministerio consideró que los temas de alimentación y nutrición no eran prioritarios, frente a otros que si lo eran, como lenguaje y matemáticas, medidos periódicamente a través de las pruebas SIMCE. 

Este trabajo continuó con el proyecto “Implementación de una estrategia de intervención en promoción de salud en escolares en la comuna de Casablanca”, desarrollado en las tres escuelas municipales, con una escuela control en Quillota, con el objetivo de prevenir y/o revertir la obesidad infantil. Este proyecto logró la disminución de la obesidad infantil a la mitad de los casos y los resultados, junto al modelo de intervención, fueron entregados al Ministerio de Salud.En base a esta experiencia, se implementaron mil escuelas EGO, pertenecientes a la Estrategia Global contra la Obesidad del Ministerio de Salud y con el apoyo de la empresa privada a través de Acción de Responsabilidad Empresarial (RSE) con su programa NutriRSE, en su mayoría ejecutadas o asesoradas por el INTA, se realizaron  intervenciones en más de 40 escuelas en grandes comunas de la Región Metropolitana.

Como resultado de uno de estos proyectos en la comuna de Macul, el INTA elaboró materiales educativos de alimentación y nutrición, para implementar espacios saludables que reemplazaran los kioskos tradicionales y un archivador titulado “Una educación física planificada”, con 38 fichas para clases de 45 y 90 minutos, para cada uno de los cursos de primero a cuarto básico, de tal modo que los profesores de Educación Básica puedan hacer sus clases, mejorando la calidad e intensidad de las mismas, con actividades planificadas cada 10 minutos. Estos materiales, fruto del trabajo de tres años de un equipo de profesores de educación física liderados por Fernando Concha, fueron puestos a disposición del Ministerio de Educación, para ser utilizados en todo el país a partir de  marzo de este año. Sin embargo, después de numerosas reuniones y ajustes de una propuesta que consideraba para el año 2011 reproducir mil ejemplares conteniendo todas las fichas, y la capacitación de 800 a mil profesores en ocho regiones del país, el Ministerio de Educación postergó el tema para estudiar la posibilidad de incorporarlo en el currículum el año 2013. 

Esto nos parece grave, porque la información epidemiológica a nivel nacional, con datos aportados por JUNAEB, junto a la información resultante de los proyectos de intervención en escuelas en los cuales está participando el INTA, muestran que la obesidad está aumentando, excepto en aquellos planteles donde se hacen intervenciones planificadas y dirigidas a educar en alimentación y nutrición, mejorando además el número, distribución, calidad e intensidad de las horas de actividad física.Para ello, contar desde ahora con este Manual es fundamental. 

Postergar intervenciones en alimentación y actividad física en escuelas para dos años más va a favorecer el aumento de la obesidad en los niños y que nuestros indicadores de prevalencia en menores y adultos sigan empeorando, con el grave riesgo que ello tiene para el futuro del país: Una población enferma con altísimos niveles de sobrepeso, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y problemas de salud mental. 

Hacemos un llamado a las  autoridades de gobierno para que implementen lo antes posible políticas de Estado para  preescolares y escolares, con modelos probados y validados científicamente. Continuar con esta escalada de incremento de la obesidad, puede llegar a producir graves daños para la salud de nuestra población con un costo económico imposible de sobrellevar, que puede llegar a hipotecar nuestro desarrollo futuro.

Dr. Fernando Vio del Rio
Profesor Titular
INTA - U. de Chile

Tipo: 
Opinión
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