“Lo que se escribe con la mano, se borra con el codo”. Este dicho popular es muy antiguo y hace referencia a las contradicciones de las personas o grupos que suelen afirmar o sostener algo y luego se manifiestan en sentido totalmente opuesto. Algo parecido es lo que ha sucedido con la eliminación de la obligatoriedad de las clases de Educación Física en los establecimientos de educación para los alumnos de tercero y cuarto medio.

En el gobierno anterior del Presidente Piñera se dio gran importancia a la actividad física en el marco del Programa Elige Vivir Sano, con gran despliegue en los medios y organización de maratones, corridas, cicletadas, caminatas, paseos al aire libre y otras actividades.

En ese mismo marco, el año 2012 el Consejo Nacional de Educación aprobó la asignatura de Educación Física y Salud para aumentar de dos a tres las horas de Educación Física en los colegios, lo cual aún no se ha implementado en su totalidad, pero fue una señal potente para dar prioridad e impulso a una asignatura que no se hacía o quedaba relegada a las últimas prioridades de los establecimientos educacionales.

El sustento de dichas políticas fue la enorme evidencia existente de que la actividad física es el mejor factor protector de las principales enfermedades que nos afectan (cardiovasculares, cáncer, diabetes, obesidad, problemas de salud mental, problemas musculares y osteoarticulares y otros). También mejora el desarrollo cerebral, cognitivo y el rendimiento escolar. Además, se contaba con los datos de los SIMCE de Educación Física 2010 y 2011 que mostraban la pésima condición física de los estudiantes chilenos.

El 2 de abril de este año el gobierno lanza el programa “Elige Vivir sin Drogas” basado en el modelo islandés. Este modelo consiste en aumentar la oferta de actividades extracurriculares para ocupar el tiempo libre y así alejar a niños y adolescentes del alcohol y la droga. La mayor parte de las actividades propuestas por el modelo islandés están relacionadas con la actividad física y deportes, con resultados espectaculares, como fue la exitosa participación de la selección de fútbol de Islandia en los torneos europeos.

Pocos años después, en mayo del 2019, el mismo Consejo Nacional de Educación elimina la obligatoriedad de la educación física en tercero y cuarto medio y la deja como asignatura electiva compitiendo con Religión, Artes, Música y otras.  Al quitar obligatoriedad de las clases de Educación Física a tercero y cuarto medio, contradice la política anterior , dando una pésima señal de que esta asignatura es prescindible cuando se requiere tiempo para otras. Esto es lo que sucede todos los días en los establecimientos educacionales, donde ante cualquier necesidad de tiempo se recurre a la clase de Educación Física, que por supuesto no se hace ni se recupera. A esto se suma que es obvio que alumnos de tercero y cuarto medio, que están preparando la Prueba de Selección Universitaria (PSU), presionados por sus pares, familia y los propios colegios para sacar el mejor puntaje posible, no van a escoger esta asignatura porque no les aporta nada en forma directa para la PSU.

Pero entonces ¿qué cambio se produjo entre el 2012 y el 2019 para que se den señales tan opuestas sobre un mismo tema? La evidencia sobre el efecto positivo de la actividad física en la salud es cada día mayor, incluyéndose la posibilidad de que prevenga las demencias y deterioro cognitivo. En rendimiento escolar, los estudios son cada vez más categóricos al señalar que la actividad física moderada e intensa mejora la circulación y desarrollo cerebral, libera endorfinas y hace que el estudiante se sienta mejor y tenga un mayor rendimiento. Además, se cuenta con los datos de los SIMCE de Educación Física 2016 y 2017, que muestran que el 98 por ciento de los estudiantes que hicieron la prueba no tienen una condición física satisfactoria.

Por lo tanto, esta medida no solo va contra la aplastante evidencia científica existente, sino también contra las políticas del gobierno anterior del propio Presidente Piñera y contra las políticas actuales del gobierno.

Ante esta normativa se ha producido el rechazo unánime de la comunidad científica y profesional relacionados con la salud y actividad física. En mi larga vida profesional y académica, nunca había visto una unanimidad tan masiva contra una política pública, en la que todos los involucrados (Colegio Médico, Colegio de Profesores, CANEF, Sociedades Científicas y otras organizaciones) estén tan de acuerdo frente a un tema.

Esta unanimidad abre un camino de esperanza hacia el futuro, ya que demuestra un compromiso profundo con la salud y calidad de vida de la población chilena, que se debe transformar en una abogacía permanente de todos nosotros para mejorar las políticas públicas en estos temas, tan dejados de lado por las autoridades gubernamentales en los últimos tiempos.

Dr. Fernando Vio del Rio

Profesor Titular, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), Universidad de Chile

Presidente, Corporación 5 al día Chile

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